
- ¡Vaya! Ya está... ¡Y qué fácil! Yo me pregunto por qué no escoge todo el mundo el cómodo y oficio de ladrón. Con un poco de habilidad y de reflexión, nada resulta más encantador. Un oficio descansado..., un oficio de padre de familia... Incluso es demasiado cómodo.... hasta resulta fastidioso.